Prof. Ester M. Giovanini
Concepto de Integración Escolar
Considerar a la Integración Escolar como una posibilidad de integrar
(“unir entidades separadas en un todo coherente”), incluir( “contener o introducir”) niños con necesidades especiales ( “capacidades diferentes”, discapacidades sensoriales, motores, cognitivas, del lenguaje, etc) en las escuelas comunes parece clara. Maestras integradoras en las aulas, niños y jóvenes con “adecuaciones curriculares”, con“discapacidades”, respeto a la “diversidad”... dan respuestas individuales a situaciones particulares.
Apoyados en el trabajo cotidiano en las escuelas, en el seguimiento de pacientes “en integración”, seguimos reflexionando sobre las limitaciones de la idea inicial: La complejidad de las problemáticas individuales, institucionales, grupales junto a factores socio-culturales, económicas que impactan en lo educativo promueven la profundización de los alcances de la “Integración Escolar” que nos preocupa y exigen, una mirada más real, más amplia, más abarcativa de proceso integrador.
¿Qué hacer ante los fenómenos de exclusión escolar y social... crecimiento del fracaso escolar, repitencia, deserción; superpoblación en las aulas de niños con problemas de aprendizaje y conducta que perturban a padres, docentes... que “no aprenden”, ¿acaso no tienen ellos también necesidades educativas especiales?.
La escuela, es aún un lugar reconocido como espacio de integración, de instrucción, de enseñanza, educación, socialización, de construcción de sujetos sociales, de identidades, de aprendizaje de normas, de convivencia junto a otros, de respeto a las diferencias... Entonces,
¿Escuela integradora?, ¿Escuela Inclusiva? o Escuela para todos.
Cambios, las instituciones educativas -organizaciones dinámicas- exigen cambios que acompañen y den respuestas a la cambiante realidad de sus actores principales: los alumnos, los docentes mismos.
Junto a los viejos paradigmas que aún navegan en ellas que recogen fracaso, escasos logros, inercia; muchas escuelas ya han comenzado el camino de construcción de nuevas propuestas “integradoras”, de estrategias educativas alternativas, que respetuosas de nuestra diversidad humana permita a todos construir identidad, ser sujetos de aprendizaje, aceptándonos como iguales en una nueva construcción social integradora. Aquí, como una estrategia más, puede incluirse la integración de niños con necesidades educativas especiales”, sin excluir a los otros de la integración.
· Particularmente, estoy trabajando en el registro, análisis y significación de la multitud de conceptos y “categorías” que invaden nuestro espacio educativo (parecen concebir la enseñanza al servicio de la clasificación individual) y que lejos de “integrar”, separan, marcan las diferencias, “desintegran”, incluyen o excluyen a unos de otros.
Algunos ejemplos:
“integración escolar”, “integración social”; niños con “necesidades especiales”, “integrados”, “en integración”, niños integrables” “ proceso integrador”, maestrAS integradorAS”, “las integradoras”, “escuelas integradoras”, “escuelas inclusivas”.
Pro también:
“desintegración escolar” , “desintegración social”; niños “sin necesidades educativas” ,“desintegrados”, niños “sin integración”, “no integrables”, “procesos desintegradores”, maestras desintegradoras”, “las no integradoras”, “escuelas no inclusivas
Autoevaluación:
He intentado sistematizar más que un concepto de Integración Escolar, inquietudes seguramente compartidas con mis colegas.
El significativo fracaso escolar y los procesos de exclusión que impactan en las escuelas, extensión de la realidad socio-cultural y económica que viven sus actores, muestran la complejidad del necesario proceso de integración escolar y social.
El concepto de Integración Escolar comúnmente compartido, es posible de concretar pero insuficiente por su parcialidad; pues dando respuestas individuales excluye igualmente a esos niños con “necesidades especiales” y a muchos alumnos sin recursos, de apoyo adecuado en el proceso integrador grupal en que necesitamos aprender, enseñar y vivir.
Concepto de Integración Escolar
Considerar a la Integración Escolar como una posibilidad de integrar
(“unir entidades separadas en un todo coherente”), incluir( “contener o introducir”) niños con necesidades especiales ( “capacidades diferentes”, discapacidades sensoriales, motores, cognitivas, del lenguaje, etc) en las escuelas comunes parece clara. Maestras integradoras en las aulas, niños y jóvenes con “adecuaciones curriculares”, con“discapacidades”, respeto a la “diversidad”... dan respuestas individuales a situaciones particulares.
Apoyados en el trabajo cotidiano en las escuelas, en el seguimiento de pacientes “en integración”, seguimos reflexionando sobre las limitaciones de la idea inicial: La complejidad de las problemáticas individuales, institucionales, grupales junto a factores socio-culturales, económicas que impactan en lo educativo promueven la profundización de los alcances de la “Integración Escolar” que nos preocupa y exigen, una mirada más real, más amplia, más abarcativa de proceso integrador.
¿Qué hacer ante los fenómenos de exclusión escolar y social... crecimiento del fracaso escolar, repitencia, deserción; superpoblación en las aulas de niños con problemas de aprendizaje y conducta que perturban a padres, docentes... que “no aprenden”, ¿acaso no tienen ellos también necesidades educativas especiales?.
La escuela, es aún un lugar reconocido como espacio de integración, de instrucción, de enseñanza, educación, socialización, de construcción de sujetos sociales, de identidades, de aprendizaje de normas, de convivencia junto a otros, de respeto a las diferencias... Entonces,
¿Escuela integradora?, ¿Escuela Inclusiva? o Escuela para todos.
Cambios, las instituciones educativas -organizaciones dinámicas- exigen cambios que acompañen y den respuestas a la cambiante realidad de sus actores principales: los alumnos, los docentes mismos.
Junto a los viejos paradigmas que aún navegan en ellas que recogen fracaso, escasos logros, inercia; muchas escuelas ya han comenzado el camino de construcción de nuevas propuestas “integradoras”, de estrategias educativas alternativas, que respetuosas de nuestra diversidad humana permita a todos construir identidad, ser sujetos de aprendizaje, aceptándonos como iguales en una nueva construcción social integradora. Aquí, como una estrategia más, puede incluirse la integración de niños con necesidades educativas especiales”, sin excluir a los otros de la integración.
· Particularmente, estoy trabajando en el registro, análisis y significación de la multitud de conceptos y “categorías” que invaden nuestro espacio educativo (parecen concebir la enseñanza al servicio de la clasificación individual) y que lejos de “integrar”, separan, marcan las diferencias, “desintegran”, incluyen o excluyen a unos de otros.
Algunos ejemplos:
“integración escolar”, “integración social”; niños con “necesidades especiales”, “integrados”, “en integración”, niños integrables” “ proceso integrador”, maestrAS integradorAS”, “las integradoras”, “escuelas integradoras”, “escuelas inclusivas”.
Pro también:
“desintegración escolar” , “desintegración social”; niños “sin necesidades educativas” ,“desintegrados”, niños “sin integración”, “no integrables”, “procesos desintegradores”, maestras desintegradoras”, “las no integradoras”, “escuelas no inclusivas
Autoevaluación:
He intentado sistematizar más que un concepto de Integración Escolar, inquietudes seguramente compartidas con mis colegas.
El significativo fracaso escolar y los procesos de exclusión que impactan en las escuelas, extensión de la realidad socio-cultural y económica que viven sus actores, muestran la complejidad del necesario proceso de integración escolar y social.
El concepto de Integración Escolar comúnmente compartido, es posible de concretar pero insuficiente por su parcialidad; pues dando respuestas individuales excluye igualmente a esos niños con “necesidades especiales” y a muchos alumnos sin recursos, de apoyo adecuado en el proceso integrador grupal en que necesitamos aprender, enseñar y vivir.

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