Saturday, July 29, 2006

Profesora: Viviana Pasquale

En este trabajo presentaré algunas líneas teóricas expuestas por Horacio Maldonado en su libro “Escritos sobre psicología y educación”, dado que en parte comparto esta mirada de la integración, digo en parte pues hay puntos que aún me encuentro elaborando respecto de esta temática.
A fin de lograr un marco histórico de referencia rescato que la Ley Federal de Educación (24.195) se hace eco de lo recomendado en la “Conferencia Mundial de Educación para todos”. (1990 Tailandia) y a fines de 1998 se promueve un Acuerdo Marco para la Educación Especial, en el que se plasman alguna de las ideas surgidas en el Proyecto de Acción sobre Necesidades Educativas Especiales (Salamanca 1994).
El principio básico de dicho marco de acción insiste en pensar una escuela que de lugar a todos los niños, independientemente de sus condiciones: físicos, intelectuales, emocionales, sociales, linguísticas o de otro tipo”, existiendo un consenso por el cual las Necesidades Educativas Especiales sean incluidos en los planes diseñados para la mayoría de los niños y jóvenes idea que da fundamento al concepto de escuela integradora, se intenta con esto también “cambiar las actitudes de discriminación y crear comunidades y sociedades más integradoras”.
La visión que se asume es que las diferencias son normales y que la enseñanza debe considerar las posibilidades de aprendizaje de todos, lo que nos permitiría también reducir el fracaso escolar, las repitencias y las deserciones, para que esto sea posible la escuela debería poseer una “filosofía de diversidad”.
Una escuela integradora supondría una currícula más heterogénea que procure identificar las Necesidades Educativas Especiales de todos los alumnos, reconociendo las diferencias en el desarrollo, ritmo, estilos; es decir una escuela flexibles y abierta.
Esta posición implica la presencia de un especialista de recursos didácticos y técnicos acordes, como también presupuesto.
Por otra parte se debería superar la concepción que en palabras del autor menciona “dos escuelas, dos educaciones” se deberán conformar espacios diversos, fortaleciendo espacios comunes, sería implementar una enseñanza que atienda a las singularidades, rescatando que el docente debe desarrollar las dimensiones necesarias para esta práctica: esto es la actitud, los procedimientos y los contenidos.
Como dice el autor “una buena educación común tendría que tener mucho de especial” por otra parte en el desarrollo de mi conceptualización al respecto considero importante destacar pensar o cuestinarme ¿todo niño es posible de integrar a la escuela común, no significaría, tal vez otra forma de violentación?, ¿todos los contextos pueden entender la integración sin discriminar? ¿Qué significaría la “atención a la verdadera diversidad”?

Fuente: H. Maldonado “Escritos sobre psicología y educación”

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